José Teodoro Larralde (Huanguelén, Provincia de Buenos Aires, Argentina,
Descendiente de árabes y de vascos, desde muy pequeño, a la pronta edad de 7 años, comenzaría a escribir esos versos de contenido crítico que, a lo largo de su vida, hablarán de oficios, situaciones y personajes que se cruzaron en su camino.
Además de dedicarse a la composición y al canto realizó trabajos de albañil, de mecánico, trabajador rural, tractorista y soldador, y prosiguió trabajando mientras realizó sus primeras grabaciones.
Su irrupción fue fulminante, y mucho tuvo que ver con ello el famoso cantor Jorge Cafrune. Dedicado Larralde a su quehacer artístico, en su pueblo natal, anhelaba conocerlo y, sabiendo que su vecino José Dip tenía trato con él, frecuentemente le pedía que se lo presentara. Una noche de 1966, encontrándose en un asado en casa de su tío Eduardo Saad, José Dip le cumple el deseo tan anhelado, y es así como Larralde le hace conocer a Cafrune algunos temas de su autoría. La aceptación fue inmediata: después de oírlo cantar, Cafrune le pidió a José Dip que al día siguiente llamara a Hernán Figueroa Reyes, director de grabaciones de CBS, porque deseaba incluir algunos temas de los escuchados en su disco en preparación, a la postre editado en 1967, titulado "Jorge Cafrune". Es de esta forma que, pese a algunos contratiempos, "Permiso" y "Sin pique" finalmente estuvieron presentes en el LP.
José Larralde en 1968.
Cafrune volvió a Huanguelén al poco tiempo, ya que tenía que actuar en Girodías, que se encuentra a escasos kilómetros de allí. En esa oportunidad invitó a José Larralde para que lo acompañara. Cafrune interpretó 3 temas y luego presentó a Larralde, quien a partir de ahí se hizo dueño del escenario, con la anuencia de Cafrune, y cantó varios temas, entre ellos "Herencia pa' un hijo gaucho", la cual llegó a oídos de los directivos de la compañía discográfica RCA, que al poco tiempo decidió contratarlo.
En 1967, José Larralde grabó el primero de veintiocho discos editados en la Argentina, sin contar reediciones y compilados.
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domingo, 17 de julio de 2011
sábado, 16 de julio de 2011
EL KAKUY (MITOS Y LEYENDAS )
El Kakuy
Este cucúlido, el Nyctibius griseus cornutus (Vieillot), es un ave de rapiña, nocturna, denominada Kakuy y Túray por los quichuas, Urutaú por los guaraníes, la Vieja y Mae da luna por los brasileños.
Según Alberto Vúletin en “Zoonimia Andina” la pronunciación correcta es cácuy porque es onomatopeya del canto de esta ave de la familia de las Caprimulgidae.
Cuenta la historia que dos hermanos vivían en el monte. La hermana era mala y el hermano era bueno. El le traía frutos silvestres y regalos, pero ella le correspondía con desaires y maldades. Un día él regresó de la selva cansado y hambriento, y pidió a su hermana que le alcanzara un poco de hidromiel. La mala hermana trajo el fresco líquido, pero antes de dárselo lo derramó en su presencia. Lo mismo hizo al siguiente día con la comida. El hermano decidió castigar su maldad. La invitó una tarde a recoger miel de un árbol que estaba en la selva. Fueron allí y el hermano logró que ella trepara a lo más alto de la copa de un quebracho enorme (para algunos era un mistol, para otros un algarrobo). El, que subió por detrás, descendió desgajando el árbol de modo tal que su hermana no pudiera bajar. El muchacho se alejó. Allí quedó la joven, en lo alto, llena de miedo. Cuando llegó la noche, su miedo se convirtió en terror. A medida que pasaban las horas, comenzó a ver, horrorizada, que sus pies se transformaban en garras, sus manos en alas y su cuerpo todo se cubría de plumas. Desde entonces, un pájaro de vuelo aplumado, que sólo sale de noche, estraga el silencio con su grito desgarrador -¡"Turay", "Turay" !- : ¡"Hermano", "Hermano" !.
Otra leyenda (Lehmann-Nitsche) nos habla de que el dios Sol, personificado en un gallardo mancebo, enamora a Urutaú, hermosa doncella. Luego de seducirla se va. Convertido en el astro viajero se instala en el firmamento. Desesperada en su dolor y en su abandono, Urutaú sube a un árbol muy alto, y allí se queda para mirarlo siempre. Cuando el sol desaparece por el horizonte, Urutaú llora con desesperación su ausencia, y lanza gritos desgarradores. Recupera su calma cuando su amado surge nuevamente por el oriente.
El nombre kakuy ha sufrido varias evoluciones, así cacuy, kacuy, etc., nosotros hemos adoptado la utilizada por Bernardo Canal Feijóo en su trabajo Mitos perdidos (1938).
Este cucúlido, el Nyctibius griseus cornutus (Vieillot), es un ave de rapiña, nocturna, denominada Kakuy y Túray por los quichuas, Urutaú por los guaraníes, la Vieja y Mae da luna por los brasileños.
Según Alberto Vúletin en “Zoonimia Andina” la pronunciación correcta es cácuy porque es onomatopeya del canto de esta ave de la familia de las Caprimulgidae.
Cuenta la historia que dos hermanos vivían en el monte. La hermana era mala y el hermano era bueno. El le traía frutos silvestres y regalos, pero ella le correspondía con desaires y maldades. Un día él regresó de la selva cansado y hambriento, y pidió a su hermana que le alcanzara un poco de hidromiel. La mala hermana trajo el fresco líquido, pero antes de dárselo lo derramó en su presencia. Lo mismo hizo al siguiente día con la comida. El hermano decidió castigar su maldad. La invitó una tarde a recoger miel de un árbol que estaba en la selva. Fueron allí y el hermano logró que ella trepara a lo más alto de la copa de un quebracho enorme (para algunos era un mistol, para otros un algarrobo). El, que subió por detrás, descendió desgajando el árbol de modo tal que su hermana no pudiera bajar. El muchacho se alejó. Allí quedó la joven, en lo alto, llena de miedo. Cuando llegó la noche, su miedo se convirtió en terror. A medida que pasaban las horas, comenzó a ver, horrorizada, que sus pies se transformaban en garras, sus manos en alas y su cuerpo todo se cubría de plumas. Desde entonces, un pájaro de vuelo aplumado, que sólo sale de noche, estraga el silencio con su grito desgarrador -¡"Turay", "Turay" !- : ¡"Hermano", "Hermano" !.
Otra leyenda (Lehmann-Nitsche) nos habla de que el dios Sol, personificado en un gallardo mancebo, enamora a Urutaú, hermosa doncella. Luego de seducirla se va. Convertido en el astro viajero se instala en el firmamento. Desesperada en su dolor y en su abandono, Urutaú sube a un árbol muy alto, y allí se queda para mirarlo siempre. Cuando el sol desaparece por el horizonte, Urutaú llora con desesperación su ausencia, y lanza gritos desgarradores. Recupera su calma cuando su amado surge nuevamente por el oriente.
El nombre kakuy ha sufrido varias evoluciones, así cacuy, kacuy, etc., nosotros hemos adoptado la utilizada por Bernardo Canal Feijóo en su trabajo Mitos perdidos (1938).
ZAMBA DE AMOR Y MAR (LETRA)
ZAMBA DE AMOR Y MAR - Zamba
Letra y Musica: Tito Segura
Que no te llegue triste mi cantar
porque le puse una sonrisa a mi guitarra
para llenar de vida y de color
la soledad que va creciendo en tu mirada
mirá que la Luna está partida en la mitad
y sin embargo alumbra igual.
Y sólo por el gusto de cantar
así dejé que el viento inflara mi pañuelo
dueño de mi tiempo y capitán
me encaramé al palo mayor de tanto sueño
vine a caminarte con mi copla y continuar
es largo mi camino y va.
Puedo llorar o sonreir
mi corazón se quedó aquí
mar del amor plata y dolor
con ojos de agua me verás partir.
Recitado
Así como se le habla a una muchacha
así como se quiere a una muchacha
así empecé a quererte Mar del Plata
desde la playa en que bañé mis tardes
hasta la noche en que bebí en vino el alma simple de tus hijos
así contaré de vos y el misterio de ese vino
así le hablaré de vos a otro hermano del camino
aquel que no me espera pero al que encuentro siempre
le diré que...
Cantado
Me fuí por esa costa a caminar
y dibujé mi rostro todo piel de arena
para quedarme un poco y perdurar
y vino el agua y lo mezcló con tanta piedra
terco como siempre por mi verso quedará
la huella de mi corazón.
El nombre de Alfonsina me llegó
para mostrarme el corazón de Mar del Plata
aquella que en la muerte enalteció
todo el amor con que la nombra mi guitarra
crece en el recuerdo y no puedo remediar
un tiempo que me hará volver.
Puedo llorar porque me fuí
hasta mirar dentro de mí
donde un país de eterno amor
será por siempre el que me hará volver.
Letra y Musica: Tito Segura
Que no te llegue triste mi cantar
porque le puse una sonrisa a mi guitarra
para llenar de vida y de color
la soledad que va creciendo en tu mirada
mirá que la Luna está partida en la mitad
y sin embargo alumbra igual.
Y sólo por el gusto de cantar
así dejé que el viento inflara mi pañuelo
dueño de mi tiempo y capitán
me encaramé al palo mayor de tanto sueño
vine a caminarte con mi copla y continuar
es largo mi camino y va.
Puedo llorar o sonreir
mi corazón se quedó aquí
mar del amor plata y dolor
con ojos de agua me verás partir.
Recitado
Así como se le habla a una muchacha
así como se quiere a una muchacha
así empecé a quererte Mar del Plata
desde la playa en que bañé mis tardes
hasta la noche en que bebí en vino el alma simple de tus hijos
así contaré de vos y el misterio de ese vino
así le hablaré de vos a otro hermano del camino
aquel que no me espera pero al que encuentro siempre
le diré que...
Cantado
Me fuí por esa costa a caminar
y dibujé mi rostro todo piel de arena
para quedarme un poco y perdurar
y vino el agua y lo mezcló con tanta piedra
terco como siempre por mi verso quedará
la huella de mi corazón.
El nombre de Alfonsina me llegó
para mostrarme el corazón de Mar del Plata
aquella que en la muerte enalteció
todo el amor con que la nombra mi guitarra
crece en el recuerdo y no puedo remediar
un tiempo que me hará volver.
Puedo llorar porque me fuí
hasta mirar dentro de mí
donde un país de eterno amor
será por siempre el que me hará volver.
HERNAN FIGUEROA REYES
En tiempos en que la patria necesitaba valientes, el gaucho martín se puso a pelear entreverau con su gente Paisano Montiel
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